En este tiempo de Adviento, me recuerdo de la desoladora obra de Samuel Beckett "Esperando a Godot", donde se plantea este problema en términos contemporáneos. Godot es un disminutivo, un apelativo cariñoso de Dios. Didi y Gogo son dos amigos figuras realmente tristes, que esperan debajo del mismo árbol todas las tardes, que Godot venga y dé algún significado a sus vidas vacías.
Ellos esperan, pero su existencia no tiene significado, ni esperanza real ni espectativas. No hacen nada mientras tanto. Matan el tiempo, antes de que el tiempo se acabe y los mate a ellos. didi observa en cierto momento que "la costumbre es un gran insensibilizador". Esto no es esperar o estar preparado; en un sentido es una existencia sin fe, sin esperanza, sin vida de verdad, sin gracia, vacía. Éste es el penoso extremo opuesto a la atención y viveza del Adviento, que se nos invita a experimentar en estas semanas venideras.

Amigo José, te deseo muchas felicidades en el dia de tu cumpleaños.
Tribi